Escribo desde mi nuevo departamento. Sí!oh sí! Lo he conseguido, después de una semana buscando agónicamente un suelo propio donde caer muerta, y dejar de ocupar suelos ajenos, lo he conseguido. Igual que en españa te dan un par de días pa que te lo pienses, y entonces llamas, y te mudas, aqui no, si ves algo que te gusta, tienes que correr a pagar algo, porque puede que cinco minutos después ya esté alquilado. Las habitaciones amuebladas escasean, y yo ya me había hecho a la idea de empezar como en Grecia, y tengo que decir que me encantaba lo de fabricar muebles con cajas de fruta y palés, ya lo teniamos todo pensado y calculado. Amueble su casa con los restos de las fruterías señora! No deje escapar esa tabla, hágase una mesa! Pero no. Teníamos el departamento perfecto, dos plantas vacías y bellísimas, decimos que sí, meeeeeeeec, ya está alquilado. Encontramos otro, igual de vacío, con tanta luz que parecía que esabas en el sol, con terraza con una parrilla que era puro tétanos para hacer asados, y una bici igualmente oxidada pero bellísima, unos vecinos que lo mismo un día te hacian malabares que al día siguiente estaban escuchando música bailando, y un barrio con una confitería con las mejores facturas de la plata;pero las duras decisiones de los argentinos, echaron por tierra nuestras esperanzas.Así que sumida en una desesperación y un dolor de pies constante (contra el dolor de pies me compré unas alpargatas en las que pone banderita platense, son unas alpargatas normales, pero si a ellos, y a mí, nos hace ilusión decir que son de la plata, son típicas de la plata y punto), encontré un piso con una argentina mu apañá estudiante de cine. Así que vistas mis ilusiones de encontrar una casa grande vieja y barata por el centro, me quedé con este. La lavadora, ese gran invento, añadiendo en la república argentina la centrifugadora! Sí, sí, aqui tienen la lavadora, y los más hábiles, se compran una centrifugadora aparte, una centrifugadora pa ti solito! que es un tambor de plástico mu escandaloso enn el que le pones un taper debajo de un agujerito y te escupe el agua. Tecnología argentina, no preguntéis cómo ni porqué, pero a mí me fascina.
En la plata lo mismo te puedes encontrar unos autobuses del año la polca escupiendo humo, que hacen una barrera infranqueable negra a su paso, que te abren las puertas antes de llegar a la parada para que saltes y corras despavoridamente; que un sinfin de parques gigantes, claro, esta gente necesitan pulmones ná más que pa los autobuses estos del infierno. Evidentemente, los autobuses funcionan con moneditas. Esas monedas que tanto escasean en el pais, porque alguien creo una teoría del miedo con que escaseaban las monedas, y la gente se puso a reunir todas las monedas que podía, todo buen argentino tiene un tarro lleno de monedas en casa, por si acaso, y luego en las fruterías el cambio te lo dan en cebollas, y en los kioskos en chicles. Yo antes si em pedían cambio, ofrecía amablemente mis monedas y la gent eme daba las gracias como si les hubira dado oro, pero ahora, mis monedas son mías, y no se las daré a nadie, nunca.
Mi vida transcurre con normalidad entre empanadas, tartas saladas, choripanes y facturas. Las facturas son tan adictivas como baratas, creo que ya he engordado, y mi barriga es una amalgama de masas y panes mezclados con cerveza y dulce de leche. Para ver si podía bajar un poco las facturas y demás empanadas, ya hemos ido a nuestra primera milonga, donde según ellos el tango, el vals, y la milonga son cosas distintas, pero pa mis ojos lo bailan exactamente igual. Frente con frente, con una pasión contenida de"ay, si, pero no, casi, pero yo qué sé, uy", van bailando con sus taconazos. Todavía no he preguntado si yo puedo bailar con mis alpargatas platenses. De todas maneras, he encontrado los bailes definitivos en mi vida, el folklore, una mezcla entre jota, flamenco, sevillanas y un toque argentino que me flipa;Yyla murga argentina, el baile definitivo por excelencia. El descubrimiento de la murga ocurrió como todas esas cosas que pasan sin darte cuenta. Recién volví de capital federal, mi buenos aires querida. Con sus casas de colores y su espectáculo de ciudad. Pero ayer era el día de la memoria argentina, así que el día anterior se celebraba una manifestación en la plata, y allá que fuimos. Al más estilo griego pero con clase, aqui las manifestaciones llevan adosados un grupo de grafiteros organizados y profesionales, que en cuestión de segundos corren hacia una pared totalmente sincronizados, y te hacen un mural en cinco segundos, no te hacen cuatro pintadas guarras, sino que de repente te pegan unos cartelitos, te pintan unos animalitos de colores, y te hacen una plantillas con txto acompañando, pura obra de ingeniería organizada. Y ayer, nos fuimos de paseo a la capi, a una marcha con tantas personas que ni siquiera todavía me lo creo. Se convocó a partuir de las 12, para que concluyera el acto a las 5, se llegó a la plaza, se leyó, y se pidió que se desalojara. Nos fuimos de turismo, y a las 9 volvimos para v er unos conciertos allí, pasamos por la avenida de la manifestación y nos encontramos a gente aun manifestándose en dirección a la plaza, claro, tuvimos que preguntarles que qué hacían, y es que todavía no habían llegado! Llevaban desde las doce, y hasta las diez y pico no llegamos a la plaza! Incredible, pero lo más fuerte, es que aqui la gente va a las manis con tmbores, y todos bailando, he aqui donde apareció la murga en mi vida, un montón de gente vestidas de colores dando botes y levantando las piernas a ritmo de tambor, y no paraban! Claro, allí la gente tenía una sonrisa en la cara que parecía que iban puestos de algo,si tenemos en cuenta la de horas que llevaban bailando, creo que esa sonrisa no era natural. De todas maneras lo voy a comprobar para tener más información al respecto, y ya os contaré cómo van mis sonrisas bailando murga.
Lo de ponerse a bailar es algo que ya estoy ensayando, y mira que yo no soy muy de bailar, pero una noche volviendo a casa, me encontré unos conciertos en una plaza de mùsica brasileña, me senté felizmente, pero claro, esa música te invita aunq sea a mover un piececito de un lado a otr, timidamente me puse de pie a pisotear el suelo, de repente, otra de esas cosas sin saber cómo, estaba bailando con el hombre que vendía collares, que resultó ser el más borracho de la fiesta, pero según su criterio, nosotros fuimos los mejores bailarines porque lo dimos todo. Él lo dio todo, llevaba tanto alcohol que casi se cae, y a mí casi me da el flato. Estaba claro que eramos la pareja que peor bailaba, pero como él decía, lo importante era darlo todo.
Aqui las cosas funcionan a ritmos distintos, yo tengo clase los sábados, sólo los sábados. Claro, la gente tiene sus cosas de lunes a viernes, y aqui veis a la pringá doctorante de turno, con sus clases los sábados, la gente de excursión, y yo con gnte de 40 y pico años (porque aqui el doctorado se hace con cerca de cuarenta o más, pa qué, no hay prisa) así que aunq toda la plata me diga que la gente de la facultad de bellas artes son los más apañaos, yo solo voy a conocer al conserje y a mi grupito de maduritos, que ya pa mañana tengo que hacer una presntación de un proyecto de gestión cultural, a lo que yo contesto, señores, yo no sé hacer nada de gestión cultural, y yo no sabía que este curso iba de eso, pero claro, los títulos de los cursos de doctorado, que a lo mejor había alguno de coser bajos de pantalones y yo no me he enterao. Así que voy a ensayar mi presentación para mañana, y después todo se bailará
Guay! Ya con departamento y bailando murga, lo próximo que te va a tocar es ir dando CVs de tu amigo Juan por los medios de comunicación en La Plata, que yo también quiero ir a comer empanadas, facturas y vestir zapatillas típicas de la zona! Un besito
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