Para el 2001 se ideó una película donde la gente andaba por las paredes, los iris cambiaban de color, y los monos se emocionaban de repente, o al menos eso es lo que yo recuerdo de la película. Y para el 2011, algún gracioso director pensó una historia en la que la gente andaba de un lado a otro sin llegar a ningún sitio acordado, las caras cambiaban por diistintos tonos de rojo, y las monas se emocionaban muchas veces al día.
Podríamos decir que mi mal inicio de viaje empezó la mañana del 11 de marzo, cuando me enteré de que sólo podía llevar una maleta de las dos ultrapetadas que tenía preparadas; o cuando recorrí medio graná pa hacer dos fotocopias, y no había billetes de autobús a madrid; o cuando nos pusieron calamares fritos en mal estado, que es señal inequívoca de que algo va mal; o cuando la majísima señorita de iberia me quría cobrar 800g de sobrepeso. En realidad, puede qu la historia sí empezara con la majísima señorita de iberia, o tal vez no, creo que nunca lo sabremos.
Empezó al subir a un avión, e ir dándote cuenta conforme avanzas que el asiento con la letra D está enmedio de dos personas, y que el 36 acaba siendo la penúltima fila del avión, el mejor lugar para encontrar todos los ruidos de los ventiladores que el equipo de abordo te pueda proporcionar. Más de 12 horas metida en un huequito entre un señor corpulento belga (no lo llamemos gordo, sino fuertecito de más) y una uruguasha tan morena que yo era puro blanco a su lado. 12:20 allí metida, pasando calor pero intentando hacer como la que tiene frio a poder robar una manta disimuladamente. Mientras me deshidrataba en mi huequito, intentando hacerle señales infructuosas a las azafatas que me ignoraban, mi boca se deshacía, y cuando ya me decidií a levantarme e implorar mi oro líquido, empiezan a dar la cena, y tu boca se seca por segundos, y como estás en la penúltima fila, de aqui a que llegue la cena tu lengua se habrá desecho y no tendrás nunca más. Llega la cena, y la azafata del agua tarda un poco más, por joder principalmente, pero llega, oh, gloriosa agua, por qué te alejaste de mí. De postre, una película de bruce willis en su peor momento. Apagan las luces, así que te acomodas en tus 20 centímetros cuadrados cómodamente, con tus piernas y brazos inmóviles, y pidiéndole a tu boca qu no le dé mucha sed. Llegamos felices a montevideo, después de ver la última película de harrypotter, en la que debe tener cerca de 30 años, porque tiene barba, parece un hombre mayor de 50, y ron tiene pinta de haberlo pasado muy mal en la vida de trabajador obrero.
Montevideo, montañavhs para los entendidos, y después de media hora haciendo cola en la parte de viajeros en ruta, e dcen que yo no soy una viajera en tránsito, cómo que no?, si yo transito transito hasta buenos aires. Pues no, resulta que tengo que recoger mi maleta, esa que debería haber ido directa a rgentina, pillar un bus que nadie sabe qué tengo que hacer para cogerlo, pero que si sguen sn saberlo lo voy a perder, y perder el otro vuelo a argetina. Y me mandan a migraciones, porque tengo que entrar en uruguay, pa salir dentro de una hora, y pagar una comisión por entrar. La de la ventanilla me pregunta qu si de verdad quiero entrar, y yo l digo que yo lo que es entrar me da igual, no tengo ningún interés, que lo que quiero es salir, pero pa salir tengo que entar, y así entramos en un bucle infinito, hasta que no sé cómo acabo en otra cola de gente, pa que una señora uruguasha de mu mala follá me diga que ella vende billetes de avión, que de omnibuses no sabe nada, y me manda a la cola con más kilómetros de todo uruguay, qque nadie se explica cómo en un pais tan peqeño puede haber una cola de tanta gente, miiro el reloj cada 12 segundos aproximadamente, comprobando que en un rato perderé mi vuelo a buenos aires. Y cuando llego, instintivamente me pongo a llorar cual niña abofeteada por cientos de uruguashos muy simpáticos, con una mezcla de odio a la señorita madrileña tan majísima de las maletas de iberia, y un resquemor profundo por las colas innecesarias a las que me está sometiendo montevideo. Bien, llego, y después de que 3 muchachuelas la mar de apañás llamen y hablen, y me pregunten estupefactas mil veces que por qué tego esas escalas tan raras, me intentan mandar directamente a buenos aires desde allí, pero está todo lleno, (claro, toda esa gente haciendo cola no lo hacía por gusto), y tengo que ir en ese autobús misterioso hasta punta del este. Espero mi autobús, aparecen dos, pregunto en el primero, no, tu billete es pa el otro bus, corro hasta el otro, me subo, y espero. Pasa el rato y va parando por cientos de paradas en medio de llanuras llenas de árboles, niños en bicicleta, y semáforos gigantes. Me quedo dormida, y entre ensoñaciones y ensoñaciones, le pregunto a la chavala de al lao cuánto queda pa punta del este, una hora y media me dice, que ell se baja allí, así que nada, sigo felizmente, llegamos a punta del este, que resulta ser el benidorm o marbella uruguaya, un lugar inhóspito lleno de americanos y uruguayos ricos y renegríos, y pregunto al conductor que ahora pa el aeropuerto qué hago? Y me dice qu el aeropuerto lo pasamos hace un buen rato, que yo pregunté por punta del este, y que él me ha llevao a punta del este, que lo de que yo iba al aeropuerto se lo diría al conductor del primer autobús, pero qu a él no, que espere el próximo autobús, con mi frustación encima voy al mostrador a preguntar, mi vuelo es a las cinco y veinte, y el próximo bus directo pa el aeropuerto es a las cuatro, y si no, el que hace ruta, en media hora, pero que hace mucha ruta y qu me deja a cinco cuadras del aeropuerto. Entonces mira mi maleta y me dice que no lo coja. Frustración más encima todavía, voy a cambiar 20 euros, y decido que eso será lo máximo que pague pa ir al aeropuerto. Taxista uno, no me lleva, taxista dos, me pide que le dé dolares, euros, bragas de marca o loq ue sea pa compensar, pero que pague más dinero; taxista 3, que le pida dolares a cualquier americano ricachón, pero que complete los 700 pesos, yo digo que no, que erre que erre, y al final le caigo bien y me lleva. Le caigo bien o le doy pena, lo dejo a libre interpretación. Me lleva amablemente por 512 pesos, que a mí me sigue pareciendo caro, pero el hombre se porta de lujo. Llego a un aeropuerto que nada tendría que envidiarle al de granada, santander o santorini, tienen avionetas de juguete allí puestas, y una sala como mi salón de grande. El del mostrador me pregunta perplejo que qué carajo hago en punta del este pa ir a buenos aires viniendo de españa, pero que sí, que él me mete en el vuelo que yo quiera. Así que me montó en la avioneta de juguete acordada, con una capacidad de 30 personas como mucho, imagínate, el equipaje de mano de la gente, si mide más de 10 centímetros te lo meten en bodega amablemente, porque es que no entra en ningún lao.Y en esa avioneta descubro pa qué vale el cinturón de seguridad de los aviones, con unas miniturbulencas pegué un bote que si no lo llego a tener abrochao me habría salio por el techo, y descubro el primer avión en el que el piloto dice que tenemos que cambiar el rumbo proque hay llovizna, palabras textuales, llovizna. Y tardamos tardamos, pero llegamos. Eso sí, el aterrizaje uno de los más bonitos que he visto, als vistas preciosas del rio de la plata y buenos aires, impresionante. Al llegar a buenos aires parece que todos los planetas se empiezan a alinear, mi sellado de pasaporte rápido y sin preguntas, mi maleta de las primeras, y el billete a la plata, 30 pesos más barato de lo qu esperaba, y me va a dejar en la puerta de mi casa. Perfecto y maravilloso, así que después de un viaje hasta la plata entre llanuras y más llanuras, llego a la puerta de la casa, donde andrés ham me está esperando con los brazos y el sofá cama abierto. Cenamos unos raviolis gigantes y después de hablar un rato con alejandra d nacionalismos y china, me duermo felizmente. Welcome to argentina.
(ahora justo son las 22.22 aquí, buena señal)
Día 2, si una exitosa película llamada 2011 odisea en argentina tiene éxito, siempre ruedan una segunda parte más estrambótica y con personajes secundarios nuevos. Y la titulan 2011 odisea en la plata. Aqui lo de buscar una habitacón en un piso no está muy de moda. Así que intentan poner pocos anuncios, de escasa información y no coger el teléfono (coger no se dice, se dice tomar, contestar, atender, pero por dios, tngo que dejar de follarme teléfonos)
Pero antes de nada, tienes que tener un teléfono, así que me fui al kiosko, que aqui las tarjetas se venden en los kioskos, y me recuerdan tanto a un períptero que casi se me saltan las lágrimas del amor. De la compañía "claro", que según la gente es la compañía de los estudiantes, está claro. La meto en el móvil, pero ahora hay que activarla, después de media hora toquteando y dándole a botones y diciendo mi pasaporte a toda a compaía telefónica, me dicen que para la plata no hay numero disponibles, que llame mañana. Iniquietante cuanto menos que se les hayan acabado los número de teléfono y qu mañan me vayan a dar uno, o que puedan darme uno, pero que no sea de la plata, y que luego me puede dar problemas. Cuando ya éramos un grupo de cinco personas intentando activar mi tarjeta, un abuelillo decide llevarme a un kiosko de dos cuadras más allá, donde el muchacho es mu apañao y me lo va a arreglar. Vamos, y al muchacho le dicen lo mismo que a mi por tléfono, nos quedamos todos pasmados y sin teléfono, asi que al final movistar ganó y me compré otra tarjeta, mi primer día en la plata, y ya voy a tener dos móviles. Al final el viejillo, el muchacho y yo, conseguimos activar felizmente movistar, y llamo a uno de los pisos de alquiler que tenía apuntado, el viejo, que alega que está jubilado, viudo y aburrido, dice que me lleva, y yo, que estoy perdida, en un domingo qu el servivio de autobuses es nefasto, y en estado catatónico, le digo que vale. En resumidas cuentas, este viejo me hace de chófer toda la mañana, me compra un periódico de anuncios clasificados, y me invita a desayunar, resultado, pisos que dan miedo y mañana muy prolífica viendo pisos pero poco productiva encontrando algo bonito. Me despido del viejillo, que quería invitarme a comer, pero ya me pareció excesivo y yo no quería acabar siendo su esposa, así que le agradezco su amabilidad, y él me dice que cuando necesite chófer, que lo llame, que él no tiene nada que hacer, y yo no puedo andar pagándome taxis. Así que por la tarde, que me quedé sin chófer, sin dinero en el móvil, y perdiéndome cada dos cuadras entre diagonales, números y perpendiculares, en una ciuda puramente llana y hecha pa perder gente que vive entre cuestas, me doy cuenta de que mis exigencias en buscar habitación tienen que ir bajando. Todo está alquilado, y ya pregunto hasta en residencias de sólo señoritas, en las que está terminantemente prohibido qu entren varones, yo creo que está prohibido hasta que paseen por la calle. La cosa está chunga y cara, pero ha sido mi primer día asi que no pasa ná.
Casualidades, llamando a una casa, el chaval me dice que ya está alquilá, y antes de colgar me pregunta de dónde soy, de españa, ya sé que eres de españa pero de dónde, de málaga y vivo en graná, coño, él es del rincón de la victoria, yo de san pedro, dos malagueños en la plata, le he dao mi correo y hemos hablao por el mesenger, he quedao pa comer con él el martes, y me va a ayudar a encontrar habitación. Así que ya con varios frentes abiertos, el viejillo, una chavala de internet, otro del couchsurfin y el malagueño saleroso, espero que todo vaya bien.
Mañana, odisea en la universidad.
Desde la ciudad llana de la plata, desde la otra punta del planeta, a más de 10.000 kilómetros de tierras andaluzas.
Qué arte y qué salero. Me ha encantao. Todo va a salir bien, no te preocupes. Al viejito dale bola, que seguro tiene dinero; será que le mola tu gorrito. Actualiza a menudo que te has ganao un nuevo lector: te tengo en favoritos!
ResponderEliminarUn besito,
Juanito
http://elcenteno.tumblr.com/